LLegan las BBC, ponte en marcha!

Parece que el buen tiempo va a instalarse en breve entre nosotros. Seguramente estamos viviendo esta semana ya los últimos coletazos del invierno, que este año está tardando quizás un poco más en despedirse.

Y con el buen tiempo comienzan nuestras citas familiares y sociales, las  que conocemos como citas BBC. Ya sabes: Bautizos, Bodas y Comuniones. El momento de lucir nuestro mejor look primaveral, no sólo en la ropa, sino también en el rostro.

No hay tiempo que perder, es hora de ponerte en manos de tu equipo de Medicina Estética para hacerte un buen peeling facial. El valorará el estado de tu piel tras el invierno y te aconsejará el tipo de peeling  que más te convenga.

Según la necesidad que tenga tu piel, el equipo médico te aconsejará optar por un peeling físico o por un peeling químico. El elegir uno u otro depende en gran medida del fototipo de piel que tengas y del estado en que se encuentre ésta, así como de tu edad.

Peeling físico.

El peeling físico es aquel en el que utilizan partículas sólidas de diferentes tamaños y superficie rugosa, suspendidas en una crema, emulsión o gel. Una vez extendido éste sobre la superficie a exfoliar y  por medio de una suave fricción estas partículas ejercen la función de “peeling”, es decir la eliminación física de las células muertas. Al mismo tiempo se consigue un aumento de la circulación sanguínea y con ello una oxigenación de los tejidos.

Esta técnica nos permite actuar sobre las manchas de la piel, limpiar el cutis y eliminar pequeñas arrugas y signos de contaminación,  fatiga o estrés. Por otra parte, la fricción ejercida sobre la piel favorece un aumento de la micro-circulación, lo que provoca un cierto rubor o enrojecimiento que finalmente deriva en luminosidad.

Peeling químico

En el caso de que nuestra piel lo necesite, según el criterio de nuestra esteticista, tenemos la alternativa de aplicar un peeling químico, que dependiendo de la profundidad de la acción del ácido utilizado , puede ser superficial, medio o profundo.

Tipos de ácidos

En este tipo de peeling suelen utilizarse diferentes ácidos (glicólico, salicílico, mandélico, ferúlico,  fenol, resorcina,, etc.) en función de los resultados que se busquen, del tipo de piel, del estado cutáneo, de la edad y del historial clínico.

Uno de ellos y que consigue excelentes resultados es el ácido ferúlico, un antioxidante natural de origen vegetal que se extrae de las moras y las aceitunas con potentes propiedades antioxidantes que protege además  del daño causado por la contaminación, el sol y el maquillaje.

Otro de los ácidos ofrece un gran resultado es el ácido mandélico, especialmente indicado para las pieles sensibles, por su gran tolerancia y su efecto inmediato en aportar gran luminosidad a la piel.

Procedimiento

Antes de realizar cualquier tipo de peeling facial, ya sea físico o químico, es preciso proceder  a un desengrasado e higiene profunda de la piel. Después, en el supuesto de un peeling químico, se aplica la cantidad necesaria del ácido indicado y se deja actuar durante el tiempo necesario. Transcurrido éste el ácido se neutraliza y para finalizar se aplica una mascarilla hidratante.

Consejos

Tras aplicar un peeling, y en cualquier época del año,  es necesario proteger nuestra piel del sol con un buen filtro solar.

Además , y especialmente en el caso de querer someterte a un peeling químico medio o profundo, deberás evitar tomar el sol 15 días antes y 15 días después de este tratamiento. También es importante que no dejes de hidratar abundantemente la piel.

Nuestras marcas

En nuestro Centre Mèdic Estètic Can Mora para la realización de los peelings en cabina utilizamos  las mejores marcas del mercado.  Entre ellas  Filorga Sesderma….  que  nos dan la máxima garantía para realizar tanto peelings superficiales con un resultado óptimo en cuanto a luminosidad y eliminación de manchas, como para peelings profundos.

Tiempo de Fresas

fresasLas fresas,  son originarias de Europa y pertenecen a la familia botánica de las Rosáceas.  Además de ser riquísimas, son grandes aliadas para la salud ya que poseen importantes propiedades medicinales. Tienen efectos antioxidantes que ayudan a neutralizar los efectos nocivos  de los radicales libres. Refuerzan además  las defensas del organismo, retardando el envejecimiento celular.

Este alimento constituye una importante ayuda en las dietas de adelgazamiento, pues el 85% de su composición es agua, conteniendo sólo 37 kcalorías por cada 100 gramos.

En 100 gramos de fresas encontramos 0,7 gramos de proteínas, 7 gramos de hidratos de carbono y sólo 0,3 gramos de grasa.

Su principal valor es su alto contenido en vitamina C: 100 gramos cubren la cantidad diaria recomendada.

También contienen vitamina A (5 microgramos por 100 gr.), vitamina E (0,23 miligramos por 100 gr.) y menores cantidades de otras vitaminas como las B1, B2, B3 y B6.

Entre sus minerales, las fresas aportan fundamentalmente potasio y magnesio, aunque también hierro, fósforo, yodo y calcio. Tienen 2,2 gramos de fibra por 100 gramos de producto, lo que supone un aporte moderado.

Son ricas en sustancias flavonoides, catequinas y querecitina.  Aportan ácidos beneficiosos para el organismo como salicílico, ascórbico, clorogénico, oleico y linoleico. Todos estos componentes de las fresas las convierten en un alimento nutritivo y a la vez en un remedio natural para tratar diferentes dolencias.

Algunas de las propiedades más beneficiosas :

  • Contribuyen a disminuir  el colesterol.
  • Ayudan a bajar la presión arterial debido a sus efectos diuréticos.
  • Contribuyen a reducir el ácido úrico.
  • Colaboran en la reducción del riesgo de un ataque cardíaco.
  • En influsión (hojas y raices) combaten el reuma, artritis y gota.
  • Tienen un poder antiinflamatorio.
  • Combaten dolores reumáticos y articulares.
  • Protegen de los rayos ultravioleta.
  • Refuerzan los glóbulos rojos.
  • Mejoran la capacidad antioxidante de la sangre.
  • Son un eficaz desinfectante para  la boca, ayudando a limpiar y blanquear los dientes.

Son buenas razones para consumir fresas, ahora que están en plena temporada, ¿no te parece?

 

La Pascua y la luna

La festividad de la Pascua que celebramos esta semana, o la Semana Santa, como solemos llamarla en España, es una fiesta religiosa, en la que se conmemora la pasión y resurrección de Jesucristo.

Como la mayoría de la fiestas de la Iglesia católica coincide a lo largo del año con celebraciones paganas vinculadas al inicio de las diferentes estaciones del año. La Pascua por ello suele coincidir con el inicio de la Primavera.

Pero curiosamente esta festividad no siempre se celebra en la misma fecha, que bien pudiera haberse fijado para finales del mes de marzo, sino que puede posponerse en el calendario casi un mes completo.

El por qué de esta oscilación de fechas en el calendario la tenemos en la luna por la cual se rige el calendario judío.

Os podéis imaginar que al principio de la cristiandad había una gran confusión de cuándo había que celebrar la Pascua y en general la equivalencia a las fiestas paganas.  Fué en el siglo IV cuando el emperador Constantino el Grande, consciente de las numerosas divisiones que existían en el seno del Cristianismo, decidió poner fin a la confusión, estableciendo durante el primer Concilio de Nicea (325) una fórmula que permitiera determinar de una vez por todas la fecha exacta de la semana Santa, a saber que se celebrara siempre el siguiente domingo después de la primera luna llena tras la llegada de la primavera.

Por ello la Pascua es una fiesta variable en el calendario que se celebra no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde.

Este año pues, por culpa de la luna,  como siempre, tenemos la Semana santa a finales de Marzo, es decir muy temprano. No así el año que viene que tendremos que esperar nada menos que al 21 de abril para celebrar el domingo de Pascua.

Sea como fuere, y aunque este año caigan muy temprano, pasad unas buenas vacaciones y renovad fuerzas.

¡ Nos vemos a vuestro regreso!