La Pascua y la luna

La festividad de la Pascua que celebramos esta semana, o la Semana Santa, como solemos llamarla en España, es una fiesta religiosa, en la que se conmemora la pasión y resurrección de Jesucristo.

Como la mayoría de la fiestas de la Iglesia católica coincide a lo largo del año con celebraciones paganas vinculadas al inicio de las diferentes estaciones del año. La Pascua por ello suele coincidir con el inicio de la Primavera.

Pero curiosamente esta festividad no siempre se celebra en la misma fecha, que bien pudiera haberse fijado para finales del mes de marzo, sino que puede posponerse en el calendario casi un mes completo.

El por qué de esta oscilación de fechas en el calendario la tenemos en la luna por la cual se rige el calendario judío.

Os podéis imaginar que al principio de la cristiandad había una gran confusión de cuándo había que celebrar la Pascua y en general la equivalencia a las fiestas paganas.  Fué en el siglo IV cuando el emperador Constantino el Grande, consciente de las numerosas divisiones que existían en el seno del Cristianismo, decidió poner fin a la confusión, estableciendo durante el primer Concilio de Nicea (325) una fórmula que permitiera determinar de una vez por todas la fecha exacta de la semana Santa, a saber que se celebrara siempre el siguiente domingo después de la primera luna llena tras la llegada de la primavera.

Por ello la Pascua es una fiesta variable en el calendario que se celebra no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde.

Este año pues, por culpa de la luna,  como siempre, tenemos la Semana santa a finales de Marzo, es decir muy temprano. No así el año que viene que tendremos que esperar nada menos que al 21 de abril para celebrar el domingo de Pascua.

Sea como fuere, y aunque este año caigan muy temprano, pasad unas buenas vacaciones y renovad fuerzas.

¡ Nos vemos a vuestro regreso!

 

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